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03-12-2008
Intervención del presidente de BBVA en los ‘Encuentros Cinco Días-BBVA 2008’
Francisco González: “España necesita un nuevo modelo económico que mejore su competitividad a través de la innovación”
Adjuntos
- “Es necesario un esfuerzo conjunto de empresas, universidades y Administración para acometer el reto innovador al que debe enfrentarse nuestro país”
- “Un marco propicio para la innovación debería incluir políticas públicas de envergadura, un sistema fiscal favorable, infraestructuras adecuadas para el desarrollo de la actividad y una legislación societaria sencilla y moderna”
- “La innovación es uno de los pilares estratégicos de BBVA; innovación dirigida a las personas y a las empresas, destinada a hacer su vida más fácil, a hacer posibles sus deseos”
Francisco González inició su intervención citando al profesor Michael Porter, quien ya en los años ochenta del pasado siglo defendió que la innovación es una vía fundamental para que las empresas consigan ventajas competitivas sostenibles, y que la competitividad de una nación depende de la capacidad innovadora de sus empresas.
“Las empresas no pueden seguir compitiendo sólo en términos de precios, sino que deben hacerlo de forma creciente a través de la diferenciación y mejora de la calidad de sus productos y servicios”, afirmó el presidente de BBVA, quien añadió que en este marco, “la innovación es la clave que permite, a la vez, reducir los costes y aumentar la calidad y fiabilidad de los productos que se lanzan al mercado. De esta forma, la innovación convierte un reto –la competencia más dura- en una gran oportunidad: acceder a nuevos clientes y nuevos mercados”.
A continuación analizó el cambio de modelo económico en España a partir de la innovación. En su opinión, si la innovación es una necesidad estructural permanente en empresas y países, “la crisis financiera y económica internacional que estamos viviendo la hace más necesaria y urgente”.
Según Francisco González, “España se ve afectada por ese contexto internacional, aunque hemos de ser conscientes de que nuestra crisis se genera por las debilidades de nuestro propio modelo económico: una elevada dependencia energética, una pérdida continua de competitividad debido al diferencia de inflación, y un peso muy elevado de actividades de baja productividad y margen limitado de innovación, como la construcción o algunos servicios”.
Aprovechar oportunidades
“Este es un modelo vulnerable porque genera un elevado déficit exterior y una alta dependencia de la financiación externa, y porque en momentos de recesión como el actual se ajusta a través de un fuerte aumento del desempleo”, explicó. En este sentido, el presidente de BBVA abogó por la necesidad de un cambio de modelo económico: “Este nuevo modelo, sin olvidarse del fortalecimiento y la mejora de los sectores tradicionales, debería reorientarse hacia actividades más productivas, de mayor valor añadido, que aprovechen las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías. Que nos permitan, en suma, mejorar nuestra competitividad”.
Francisco González subrayó que para lograr ese cambio de modelo económico que mejore la competitividad de la economía española “es necesario avanzar en innovación, una asignatura en la que estamos especialmente atrasados”, como reflejan algunos datos:
- A pesar del crecimiento en inversión en I+D en nuestro país en los últimos años, el gasto sólo supuso un 1,2% del PIB en 2007, frente a un 2,3% de media en los países de la OCDE (en 2006)
- Según el Foro Económico Mundial (Foro de Davos), España ocupaba en 2007 el puesto nº 29 en su Índice de competitividad global y el 31 según su Subíndice de Innovación y Factores de sofisticación
- Por último, según el índice general de competitividad publicado por el IMD World Competitiveness Center de Lausana, la posición de España se ha situado en 2008 en el puesto 33 (5 puestos más abajo que en 2004).
En esa línea y recogiendo algunas de las conclusiones del Informe COTEC 2008, identificó hasta seis factores que actúan como freno a la innovación en España:
1. Escasa dedicación de recursos financieros y humanos para la innovación en las empresas
2. La I+D de las universidades y de los centros públicos de investigación no está suficientemente orientada hacia las necesidades tecnológicas de las empresas
3. Escasa cultura de colaboración de las empresas entre sí y entre éstas y los centros de investigación
4. La demanda nacional no actúa suficientemente como elemento tractor de la innovación
5. Falta de cultura en los mercados financieros españoles para la financiación de la innovación
6. Y por último, las empresas no incorporan tantos tecnólogos (titulados que hayan participado en proyectos tecnológicos españoles o europeos) como otros países europeos.
“Como podemos ver –dijo-, los problemas se reparten entre las empresas, las universidades y la Administración. Se hace por ello necesario un esfuerzo conjunto de los tres estamentos para acometer el reto innovador al que debe enfrentarse nuestro país”. Incidiendo en esta idea, subrayó: “Las empresas debemos innovar en productos y servicios competitivos en una economía global, en procesos y estructuras para mejorar la eficiencia y productividad, con fuerte inversión en tecnología, y por último, debemos innovar también en modelos de negocio, la innovación menos intuitiva y más radical, pero es la que puede suponer una mayor ventaja competitiva a futuro”.
Marco adecuado para las empresas
En su opinión, “el sistema educativo y la Universidad en particular, responsables de formar a los futuros profesionales que trabajarán en la Empresa y en la Administración, deben acometer un profundo proceso de transformación. Deben orientar su actividad hacia las necesidades de la empresa, e impulsar la transferencia de conocimientos y proyectos entre el mundo universitario y el sector empresarial”.
Para el presidente de BBVA, la Administración tiene un papel clave en el impulso del proceso innovador en nuestro país, en un doble sentido: como inversor director en I+D, sobre todo en áreas en las que la iniciativa privada no pueda llegar tan fácilmente; y, sobre todo, como ‘facilitador’, estableciendo el marco adecuado para que las empresas españolas y extranjeras se sientan motivadas a acometer inversión en investigación y en innovación.
A su juicio, ese marco propicio para la innovación debería incluir las siguientes iniciativas:
- “Políticas públicas de envergadura que fomenten la Innovación. En este sentido, el Plan Nacional de I+D+i, principal instrumento de la política científica y tecnológica del Gobierno, y su gestión por el Ministerio de Ciencia e Innovación, debe jugar un papel clave
- Sistema fiscal favorable, con claros incentivos a la inversión en I+D
- Existencia de infraestructuras adecuadas para el desarrollo de la actividad. Infraestructuras básicas, tecnológicas (desarrollo de las Tecnologías de la Información y Conocimiento y reducción de la brecha digital), científicas, educativas, y sanitarias
- Una legislación societaria sencilla, moderna, que reduzca claramente los trámites administrativos necesarios para iniciar una actividad empresarial
- Y por último, y en la medida de lo posible, que todas estas medidas sean homogéneas en todo el territorio nacional. Debemos evitar el exceso de regulaciones locales o regionales que puedan entorpecer la unidad de mercado, tan recomendable”.
Igualmente, Francisco González apuntó que BBVA lleva varios años trabajando en el Plan de Innovación y Transformación, “con el que queremos transformar nuestros procesos de producción y nuestra red de distribución, haciéndola más flexible y eficiente, para dar un mejor servicios a nuestros clientes, tanto personas como empresas”. Dicho plan establece como objetivo situar el ratio de eficiencia del Grupo en el 35% en 2010, para lo que va a invertir 5.600 millones de euros.
Soluciones para los clientes
“En todo este proceso -aseguró- es clave la idea de que la tecnología es un ‘facilitador’ de primer orden para mejorar las propuestas de negocio y para construir nuevas soluciones sencillas adaptadas a nuestros clientes”.
Francisco González subrayó que “la combinación de la digitalización, la conectividad y la movilidad constituyen la plataforma desde la que queremos dar un salto cualitativo en nuestra oferta”. En esa línea, enumeró algunos de los proyectos que ha desarrollado el Banco, como ‘tu cuentas’, una herramienta para particulares que gestiona las finanzas personales; la plataforma online ‘e-conta’, un servicio integral de gestión y asesoría contable, tributaria y laboral para pymes y autónomos; el servicio de custodia de información ‘virtual doc’, así como otras forma de trabajo de colaboración entre los empleados como vía de comunicación e intercambio de conocimiento.
BBVA cuenta, además, con un Comité de Innovación corporativo, al que pertenecen la mayor parte del comité de dirección del Grupo, y un departamento específico de innovación. Su participación en este mundo también la lleva a cabo desde la Fundación BBVA. En este ámbito, Francisco González destacó por su singularidad los Premios Fundación BBVA Frontera del Conocimiento, que la fundación lanzó con el apoyo del CSIC y cuya primera edición se fallará en breve.
Para concluir su exposición, Francisco González afirmó: “En BBVA estamos haciendo una clara apuesta por la innovación, desde la convicción de que es una vía para mejorar nuestra oferta, atendiendo las nuevas demandas de una sociedad que evoluciona y contribuyendo a la mejora de su competitividad”.
