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17-06-2008

Francisco González en el Curso UIMP-APIE

"La coyuntura actual puede ser un estímulo para acelerar la internacionalización de la empresa española"

  • "En ese proceso de internacionalización es tan importante la prudencia como el atrevimiento"
  • "Habrá ocasiones para invertir a buen precio, aunque lo más importante no es el precio sino un análisis realista y riguroso que evalúe lo que una operación puede aportar al modelo de negocio, cómo incrementa la capacidad de crear valor en el futuro"
  • "Las empresas españolas están fuera de entornos con gran potencial de crecimiento, como son Estados Unidos y Asia, dos clarísimos destinos estratégicos"
  • "BBVA ha configurado la franquicia regional líder en el Estado de Texas y en toda la franja Sur de EE.UU., y esto no es más que el punto de partida, porque BBVA tiene las máximas aspiraciones en ese país"
  • "La expansión de BBVA en China y en el Sureste asiático se basa en nuestra alianza estratégica con el grupo CITIC, que completaremos con actuaciones de forma independiente en India y en otros países"
  • "Debemos convertirnos en empresas multiculturales en las que la diversidad sea considerada como un factor positivo"
  • "Lo fundamental es que las empresas nos pongamos a trabajar ya con la innovación y el desarrollo y situarla en el centro de nuestra estrategia"
Francisco González, presidente de BBVA, afirmó hoy que "la coyuntura actual de mayor debilidad de la demanda interna y fortaleza del euro puede ser un estímulo para acelerar la internacionalización de la empresa española. Y en este proceso, es tan importante la prudencia como el atrevimiento". Añadió que "aunque habrá ocasiones para invertir a buen precio, los precios no son lo más importante, sino que lo más relevante es un análisis realista y riguroso que evalúe lo que una operación determinada puede aportar al modelo de negocio, cómo incrementa la capacidad de crear valor en el futuro". En su opinión, las empresas españolas aún están fuera de dos entornos de un gran potencial de crecimiento: Estados Unidos y Asia, "que son clarísimos destinos estratégicos". Francisco González citó a la gestión del talento y a la innovación como dos aspectos clave que tienen que impulsar la internacionalización de la empresa española.

Francisco González inauguró hoy el Encuentro 'Expansión internacional de la empresa española. Riesgos y oportunidades' que se celebra en Santander organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). "No es que los riesgos no existan -afirmó-, sino que el balance está abrumadoramente inclinado a favor de las oportunidades. Y porque, seguramente, el mayor riesgo de todos sea intentar aislarse de un sistema económico cada vez más global".

Tras comentar que muchas empresas españolas han sabido ver esa oportunidad, afirmó que desde los años 90, la expansión internacional de las empresas españolas ha sido un factor muy importante de modernización, de transformación social y económica y de creación de riqueza y empleo en nuestro país.

A su juicio, el proceso de internacionalización de la empresa española empezó tarde, aunque ha sido rápido e intenso. "En 15 años, las empresas de nuestro país han alcanzado una presencia internacional más alineada con nuestro tamaño y nuestro peso en la economía global. No sólo las grandes empresas, sino también muchas otras de menor tamaño han sido protagonistas de este proceso", apuntó Francisco González.

"En conjunto, todas hemos ampliado nuestros mercados y hemos creado más valor: nuestra rentabilidad ha mejorado y nuestros ingresos se han diversificado y, por tanto, se han hecho más recurrentes", subrayó el presidente de BBVA, quien añadió: "Este proceso ha provocado, también, cambios en los modelos de gestión, impulsando el cambio tecnológico y la adaptación a entornos de trabajo multiculturales. Con todo ello hemos ganado en eficiencia".

En su opinión, la internacionalización ha sido la mejor maestra de las empresas españolas en dos asignaturas clave: la innovación y la competitividad en el mercado global: "Desde el punto de vista agregado, macroeconómico, la diversificación geográfica de la base de beneficios de las empresas españolas se ha convertido en un soporte muy importante para la economía española".

Cambio acelerado

Las grandes empresas que optaron por la internacionalización obtienen hoy casi la mitad de sus beneficios fuera de España -en BBVA, esta proporción es mayor del 50% y creciendo-. "Esto nos hace, a las empresas, y al país en su conjunto, menos dependientes del ciclo económico doméstico y, por tanto, más estables", subrayó.

Según Francisco González, "el proceso de internacionalización de las empresas españolas ha sido muy positivo, pero no está aún completo porque el éxito depende de nuestra capacidad para definir con claridad nuestros objetivos y nuestras estrategias".

Esta reflexión -comentó- tiene que tener en cuenta dos aspectos clave. El primero, y fundamental en el largo plazo, es entender la naturaleza del cambio acelerado que se está produciendo en el mundo. Un cambio impulsado por la revolución tecnológica y de las telecomunicaciones, pero que tiene implicaciones económicas, sociales y hasta geopolíticas. El segundo elemento es de tipo coyuntural: el cambio de fase del ciclo económico global que estamos viviendo.

"Esto, ciertamente, no afecta a las grandes tendencias de largo plazo, pero es muy importante para no equivocarse en los objetivos y en el timing de las decisiones. Porque las oportunidades fallidas, muy raramente vuelven a presentarse", afirmó el presidente de BBVA.

En esta línea, Francisco González apuntó que al deterioro del clima económico y financiero hay que sumar, como factor clave, la incertidumbre: "Podemos hacer pronósticos sobre la profundidad y la duración de la fase bajista del ciclo: Yo tengo el mío; creo que en la segunda mitad de 2009, Estados Unidos comenzará a remontar e impulsará una mejora de la economía global. Pero la situación es especialmente compleja e incierta y, hasta ahora, la mayor parte de los expertos han venido infravalorando la magnitud de los problemas que afrontamos".

Creación de valor

Sin embargo, Francisco González consideró que "la coyuntura actual -y previsible para el futuro inmediato- de mayor debilidad de la demanda interna y fortaleza del euro, puede ser un estímulo para acelerar la internacionalización de la empresa española".

"Y en este proceso -subrayó-, es tan importante la prudencia como el atrevimiento. Habrá, sin duda, ocasiones para invertir a buen precio. Los precios son importantes, pero no lo único importante; ni siguiera lo más importante. Lo más importante es un análisis realista y riguroso, un buen plan que evalúe lo que una operación determinada puede aportar al modelo de negocio, cómo incrementa la capacidad de crear valor en el futuro. Porque incluso en las circunstancias actuales, si una operación tiene sentido económico y crea valor, siempre será factible".

Tras este análisis, el presidente de BBVA entró a comentar algunos elementos estructurales del proceso de internacionalización de la empresa española. Explicó que, hasta ahora, la expansión de las compañías españolas se ha centrado en dos áreas. Primero, en la década de los noventa, tuvo lugar un fuerte proceso de inversión en América Latina, con ocasión de los procesos de desregulación y privatización de estas economías y aprovechando las ventajas de una cultura afín y un idioma compartido. Más recientemente, el destino principal de los flujos de inversión españoles han sido las economías europeas, que son nuestro principal mercado y nuestros principales proveedores.

Aunque consideró ambas elecciones lógicas y con resultados provechosos, destacó que las empresas españolas están, básicamente, fuera de otros entornos con gran potencial de crecimiento: Estados Unidos y Asia, que, en su opinión, son dos clarísimos destinos estratégicos. "Estados Unidos -dijo- atraviesa hoy una recesión o una situación muy próxima a la recesión, pero esta puede ser una gran oportunidad si la afrontamos con una perspectiva de medio plazo. Aunque los flujos de inversión desde España hacia EE.UU. se han acelerado recientemente, el total de la inversión española en esta economía es hoy una décima parte de la que tienen Francia, Alemania o los Países Bajos, por ejemplo".

A continuación, el presidente de BBVA enumeró algunas de las ventajas de EE.UU. como destino de inversión: Tiene un crecimiento potencial en torno al 3%, un punto porcentual por encima de la zona euro, y en algunos Estados, particularmente de la franja Sur (el Sun Belt), los potenciales de crecimiento son similares a las que se obtienen en los países emergentes. Así, Estados como Texas, con un PIB cercano a los de Canadá o España, ha crecido en los últimos 10 años a un promedio próximo al 4% y Arizona al 5%.

Además del tamaño y la diversidad del mercado doméstico, la economía estadounidense ha establecido un número creciente de acuerdos de libre comercio que permite a las empresas allí instaladas abrir puertas a otros mercados. Por otra parte, la seguridad jurídica en el país es un factor positivo para la inversión. Y, sobre todo, EE.UU. es una economía altamente competitiva, con una amplia disponibilidad de recursos, con amplias oportunidades de financiación, con altos niveles de capital humano y que está situado en la frontera tecnológica. Como resultado, los niveles de exigencia son altos, y ello obliga a las empresas que aspiran a estar en el mercado a ser especialmente dinámicas e innovadoras.

Francisco González subrayó que estos han sido algunos de los elementos que tuvo en cuenta BBVA al abordar nuestra expansión en la economía estadounidense. En 2004 hizo la primera adquisición 'piloto': un pequeño banco, Valley Bank, con sólo cuatro oficinas en el sur de California. Tras diferentes compras de bancos de mayor tamaño en el Estado de Texas, en 2007 cerró la compra de Compass Bank.

Crecimiento orgánico

"Con todo ello -añadió-, hemos configurado la franquicia regional líder en el Estado de Texas y en toda la franja Sur de los Estados Unidos, el Sun Belt. Los Estados del Sun Belt en los que BBVA tiene presencia importante tienen un PIB un 50% superior al de España, con una tasa de crecimiento potencial del orden del 4%".

Hoy, BBVA cuenta con 14.000 empleados, y una red de 667 oficinas, a lo que hay que sumar su banco en Puerto Rico, una creciente actividad en banca corporativa y mayorista centrada en Nueva York, y una posición de claro liderazgo en las remesas a través de Bancomer Transfer Services, con 35.000 puntos de venta en Estados Unidos.

BBVA USA es ya una realidad de peso en el sistema financiero de Estados Unidos (está entre los 20 primeros bancos del país) y dentro del propio Grupo BBVA, con una contribución al beneficio que se acerca al 10%.

"Y esto no es más que el punto de partida -aseguró Francisco González- porque BBVA, en Estados Unidos, tiene las máximas aspiraciones. En 2008, completaremos la integración de todos nuestros bancos; y, sobre esta base, desarrollaremos un plan de fuerte crecimiento orgánico, basado en la implantación de nuestro propio modelo de banca minorista, claramente más avanzado que el existente en Estados Unidos".

Según el presidente de BBVA, "si la presencia de las empresas españolas en Estados Unidos es débil, más aún lo es en Asia". Sin embargo, China, la India y las economías de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) integran la región del mundo de mayor crecimiento actual y potencial. El PIB del conjunto de estos países podría aumentar en el entorno del 7% en los próximos años -y China a ritmos aún más elevados-.

Esta es la región emergente más poblada del mundo, y la creciente estabilidad macroeconómica y su rápido crecimiento han elevado el poder adquisitivo de los consumidores. Se estima que en las dos próximas décadas 450 millones de personas en esta zona ingresarán en lo que conocemos como clase media, esto es, tendrán ingresos superiores a 10.000 dólares al año.

"Este nacimiento de una clase media generará un cambio en los patrones de consumo. El aumento del peso de la población urbana contribuirá adicionalmente a un cambio en la demanda de bienes y servicios, hacia aquellos con mayor valor añadido. A modo de ejemplo en China, el número de automóviles por cada 1000 habitantes se va a duplicar en los próximos cinco años", explicó.

Cooperación y aprendizaje en China


En ese contexto, Francisco González apuntó que, desde la perspectiva de las empresas, "la región tiene una enorme necesidad de desarrollo en muchas áreas, desde infraestructuras hasta servicios. En este sentido, la experiencia adquirida por las empresas españolas en otros procesos de desarrollo es una gran ventaja comparativa. Asia es una fuente de altísimo valor potencial. Pero materializar este valor exige ser capaz de desenvolvernos en un entorno cultural muy distinto, y saber aprender de sus grandes cualidades y valores".

"Así lo hemos entendido en BBVA, y este principio de cooperación y de aprendizaje común es el que está guiando estamos implantando en nuestra expansión en Asia. Una expansión en China y el Sureste de Asia basada en nuestra alianza estratégica con el grupo CITIC, complementaremos con actuaciones, llevadas a cabo de forma independiente, en India y en otros países", afirmó.

El presidente de BBVA se refirió al final de su intervención a dos aspectos claves y relacionados entre sí: la gestión del talento y la innovación.

"Si me preguntasen -dijo- cuál es el verdadero cuello de botella para la expansión internacional de las empresas españolas, contestaría que es el capital humano. A mi juicio, tenemos capacidad financiera, ideas, productos, tecnología, capacidad competitiva suficientes. Incluso la marca, que por mucho tiempo ha sido una de nuestras carencias básicas, está dejando de serlo a medida que más empresas estamos demostrando en el mundo que España ofrece calidad y buen diseño en una gama diversificada de productos y servicios".

Tras comentar que en la marca y en todas las variables anteriores "podemos y debemos mejorar mucho", Francisco González subrayó: "Pero lo que más necesitamos en este momento son más personas preparadas y, literalmente, con ganas de comerse el mundo. Necesitamos muchos más líderes, emprendedores capaces de desenvolverse en lugares remotos, en medios diferentes".

Atraer a los mejores

"Esas personas existen -aseguró-, las tenemos, o podemos tenerlas. Pero hemos de hacer un esfuerzo especial por potenciar nuestro capital humano y atraer a los mejores. Esto, por supuesto, requiere mejorar la formación. Pero, sobre todo, requiere un cambio en la cultura corporativa. Hemos de primar la iniciativa, la asunción de responsabilidades, la generación de ideas nuevas y la capacidad de llevar a cabo los proyectos".

En esta línea, añadió: "Y hemos de convertirnos en verdaderas empresas multiculturales, en las que la diversidad sea considerada como un factor positivo para la creación de valor".

Francisco González se refirió a continuación a la innovación y señaló que "las ventajas competitivas basadas en los costes laborales, en una marca reconocida, en una tecnología acertada, son muy importantes, pero son perecederas. Y cada vez más rápidamente, porque los cambios en nuestro entorno se producen a un ritmo vertiginoso".

"La clave para sostener estas ventajas competitivas en el tiempo 'afirmó-, es un esfuerzo permanente de innovación. Innovación para reducir los costes, para reaccionar con mayor flexibilidad ante los cambios en el mercado, para crear nuevos productos y servicios, para incrementar la eficacia del marketing. Esta es otra asignatura pendiente en las empresas españolas".

A su juicio, "no cabe echar la culpa al empedrado, en este caso al sector público. Ciertamente, nuestra oferta de enseñanza profesional y superior muestra desajustes claros con las demandas de las empresas. Y la inversión pública en I+D ha sido históricamente muy baja, en comparación con la de otros países desarrollados".

No obstante, el presidente de BBVA comentó que estos desfases se están corrigiendo en los últimos años. Si se comparan las cifras, se observa que donde esté la mayor parte de este desfase es en la inversión privada en I+D.

A pesar de los fuertes aumentos recientes, el gasto en I+D de las empresas españolas no llega al 0,7% del PIB, menos que la mitad del de Alemania y mucho más lejos de Estados Unidos o Japón. Según la última edición del Global Competitiveness Report del World Economic Forum, España ocupa en innovación el lugar 48 en el mundo, por detrás de Tailandia, Polonia o Brasil.

"Con las limitaciones que podamos atribuir a este tipo de estudios, estas posiciones están muy lejanas de nuestro peso económico global, entre las 10 primeras economías del mundo", apuntó Francisco González, quien, sin embargo, quiso lanzar un mensaje de optimismo en ese campo: "No es este un buen momento para el pesimismo. El nuestro es un país dinámico, y nuestras empresas están demostrando su capacidad para competir. Hemos dado un gran salto adelante en pocos años. Pero sí queremos mantener nuestra posición -y aún más si, como creo, aspiramos a mejorarla-, hemos de otorgar la máxima prioridad a la I+D".

España, un jugador relevante

"Hay en marcha diferentes programas públicos que apoyan la innovación en las empresas y la cooperación entre estas y la Universidad. Bienvenidos sean. Pero lo fundamental es que en las empresas, más allá de formulaciones retóricas, nos pongamos a trabajar ya con la innovación y el desarrollo, a dedicarle recursos y nuestros mejores cerebros, a situarla en el centro de nuestra estrategia".

"En BBVA -recordó- ya lo estamos haciendo. Desde hace varios años, las personas y la innovación son, junto con los principios, los pilares fundamentales de nuestra estrategia. Y creo que, cada vez más, nuestro trabajo se está reflejando en los resultados de nuestro modelo de negocio, en términos de mejor eficiencia, time to market y generación de nuevas ideas de negocio. Pero sólo estamos empezando el camino: la tecnología nos ofrece enormes posibilidades de mejora, de multiplicar el valor que el talento de nuestros equipos humanos puede generar".

Para concluir su intervención, Francisco González afirmó: "Esta es la vía del éxito. Y si hacemos el esfuerzo necesario, todos juntos, empresarios y administración pública, por mejorar nuestro capital humano y apoyar la innovación y el desarrollo, las empresas españolas, y nuestro país en su conjunto, tiene el potencial para convertirse en un jugador verdaderamente relevante en el escenario global del siglo XXI".

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